NTT DATA presenta en el marco de Fasecolda las tendencias que están transformando el sector asegurador
El NTT DATA Insurtech Global Outlook 2026 plantea que la industria está pasando de una gestión reactiva del riesgo a modelos de prevención y anticipación, impulsados por inteligencia artificial, datos en tiempo real, sensores, gemelos digitales y nuevas tecnologías como la computación cuántica.
Bogotá, Colombia. Septiembre de 2026. En el marco de Fasecolda, NTT DATA presenta el Insurtech Global Outlook 2026: Convertirnos en arquitectos de la resiliencia, un estudio que analiza cómo la evolución tecnológica y la aparición de riesgos cada vez más complejos están llevando a las aseguradoras a replantear la manera en que identifican, gestionan y previenen las pérdidas.
El informe plantea una transformación de fondo para la industria. El seguro está evolucionando desde la transferencia reactiva de riesgos hacia la prevención proactiva y la simulación de escenarios, apoyándose en tecnologías capaces de monitorear el riesgo de manera continua y generar inteligencia para anticiparse a posibles eventos.
“La industria aseguradora está pasando de preguntarse cuánto costará un riesgo cuando ocurra, a preguntarse cómo puede anticiparlo y evitar que se convierta en una pérdida. La combinación de inteligencia artificial, datos en tiempo real, sensores y tecnologías como los gemelos digitales está haciendo posible una gestión mucho más dinámica del riesgo. Este cambio no solo transforma la operación de las aseguradoras, sino también su papel frente a sus clientes” asegura Mónica Villarreal, Head of Health and Insurance NTT DATA Colombia.
Riesgos cada vez más complejos exigen nuevas respuestas
La necesidad de este cambio se hace evidente frente a la magnitud y velocidad con la que evolucionan algunos riesgos. De acuerdo con el estudio, el gap de protección frente a riesgos cibernéticos podría crecer de US$171.000 millones en 2023 a aproximadamente US$744.000 millones en 2030, un incremento de más de cuatro veces que posiciona al riesgo cibernético como la mayor fuente de riesgo no asegurado entre las categorías analizadas.
El escenario climático también plantea nuevos desafíos para la industria. Durante el primer semestre de 2025, las pérdidas económicas derivadas de catástrofes naturales alcanzaron US$162.000 millones, frente a US$156.000 millones registrados durante el mismo periodo del año anterior. A esto se suma que 49% de los encuestados identifica las catástrofes naturales como el principal riesgo global, evidenciando la necesidad de avanzar hacia modelos capaces de anticipar y reducir el impacto antes de que ocurra el evento.
En este contexto, los datos se convierten en uno de los principales activos estratégicos del sector. Sensores, telemática, información satelital y geoespacial, inteligencia artificial y gemelos digitales permiten pasar de una fotografía estática del riesgo a una visión dinámica, con información que puede actualizarse y analizarse en tiempo real. El estudio destaca que esta evolución permite a las aseguradoras mejorar la valoración de riesgos, anticipar pérdidas y desarrollar modelos de prevención más precisos.
La transformación también alcanza al ámbito de la ciberseguridad. El costo promedio de una brecha de seguridad se estima en US$4,88 millones, mientras que 63% de las organizaciones no evalúa la seguridad de las herramientas de inteligencia artificial antes de implementarlas. Frente a este escenario, la IA está adquiriendo un papel central para fortalecer la inteligencia de riesgos, automatizar procesos de detección y desarrollar nuevas capacidades de protección frente a amenazas como los deepfakes y los contenidos sintéticos.
Detectar, decidir y defender: el nuevo modelo del seguro
El informe propone evolucionar hacia un modelo de “Detectar–Decidir–Defender”, en el que las aseguradoras utilizan tecnología para identificar señales tempranas, tomar decisiones basadas en inteligencia de riesgos y actuar de manera preventiva. Esto incluye desde sensores climáticos, modelos de IA y monitoreo en tiempo real hasta sistemas de puntuación de riesgo, automatización de siniestros y análisis de imágenes satelitales o de drones.
Esta evolución ya se refleja en casos concretos. El Insurtech Global Outlook 2026 presenta, por ejemplo, soluciones que combinan datos geoespaciales, IA y gemelos digitales para analizar más de 320 millones de propiedades, así como tecnologías de detección de medios sintéticos que han permitido reducir en 20% los costos y acelerar en 60% el perfilamiento de riesgos de ciberseguridad.
Para NTT DATA, este cambio también implica transformar las métricas con las que se mide el desempeño del sector: pasar de centrarse únicamente en la eficiencia de los siniestros a considerar indicadores como pérdidas evitadas, reducción de la volatilidad y prevención, fortaleciendo además los ecosistemas y alianzas tecnológicas.
El reto, plantea el estudio, es que las aseguradoras dejen de ser únicamente pagadoras de reclamaciones para convertirse en artífices de la resiliencia, capaces de anticipar riesgos y actuar antes de que estos se conviertan en pérdidas.

